Galletas de chocolate con pepitas de chocolate blanco: ¡Tiernas y crujientes!

Galletas rellenas de brownie con pepitas de chocolate blanco, con leche, y nueces. Bueno bueno, ¡estas galletas sí que están ricas! De textura se parecen a las que venden en el Pans & Company (que a mí personalmente me encantan). Son tiernas a la vez que crujientes, como unas galletas con textura de brownie en su interior. Las puedes hacer de chocolate negro o de chocolate con leche: ¡¡ambas opciones son deliciosas!! Como toppings, tanto puedes poner nueces, como otro tipo de chocolate que no hayas usado para la receta (por ejemplo: chocolate blanco si las has hecho de chocolate con leche o de chocolate negro). Son ideales tanto para meriendas con amigos, como para desayunar o incluso como postre!

Dificultad: fácil

Tiempo de elaboración: 25-30 min + horno

Receta sin termomix.

Ingredientes para unas 6-8 personas:

  • 110 g de chocolate negro con un alto % de cacao (yo utilizo 80% mínimo). Si quieres, aquí puedes sustituirlo por chocolate con leche.
  • 300 gr más de chocolate para postres (si te gusta mucho el chocolate amargo, puedes sustituir el chocolate para postres por chocolate negro 70% cacao)
  • 8 cucharadas de mantequilla
  • 2 huevos grandes
  • 3/4 taza de azúcar moreno
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 1 taza o 130g de harina blanca
  • 1/2 taza de cacao en polvo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio

Para posibles toppings:

  • 1/2 taza de nueces (opcional)
  • 1/2 taza de chispas de chocolate (opcional) puede ser blanco o con leche o negro. Yo utilicé tanto blanco como con leche :p

Necesitarás

  • papel de horno
  • una cazuela mediana
  • un bol grande
  • un bol mediano donde batir los huevos con el azúcar y luego añadir el chocolate
  • una cuchara de madera
  • batidora (opcional: no es obligatorio, de hecho yo lo hago sin batidora, pero para ciertos pasos si la tienes te ayudará)

La receta :):

1.- Saca las bandejas de horno del horno y precalienta el horno a 180ºC calor arriba y abajo. Saca también la mantequilla del frigo para que la tengas a temperatura ambiente cuando la necesites.

2.- En un bol grande, mezcla la harina, el cacao, el bicarbonato de sodio y la sal. Mézclalo todo bien con una cucharada de madera y déjalo de un lado.

3.- En una cazuela, pon a derretir la mantequilla, los 300gr de chocolate y los 110gr del otro chocolate, a fuego bajo, a la vez que vas removiendo bien para que quede una buena mezcla entre los tres ingredientes.

Una vez derretidos y todo bien mezclado, apaga el fuego, retira la cazuela del fuego, y agregar la vainilla. Remueve bien.

4.- En un bol mediano, bate los huevos con el azúcar hasta que quede una crema ligera y suave. Te llevará unos 3 minutos. Una vez batidos y la mezcla sea homogénea y ligera, añade a este bol la mezcla del chocolate y mantequilla y bate todo bien fuerte. Puedes batirlo con batidora o a mano. Si lo haces a mano, que sea bien fuerte y hasta que toda la mezcla esté bien repartida y equilibrada. Te llevará unos 3-5 minutos mezclarlo bien. Asegúrate de que la mezcla tiene el mismo color en toda su repartición y misma textura.

5.- Añade esta mezcla de huevos y chocolate, al bol donde tienes la harina. Mezcla todo con cuidado con una cuchara de madera e insistentemente hasta que todo haya cogido su forma y color y se haya convertido en una masa homogénea de color chocolate toda ella muy bien repartida. Te llevará unos 4-5 minutos asegurarte que la mezcla esté bien repartida.

6.- Una vez la mezcla de las galletas ya está hecha, aquí es donde puedes ponerle los toppings: bien nueces, bien trozitos de chocolate blanco, bien ambos. Añade pues los toppings que desees a la mezcla y vuelve a remover bien para que haya toppings por todas las galletas.

7.- Pon papel de horno encima de las bandejas de horno, y echa una cucharada y media de masa sobre la bandeja de horno. Ves echando cucharadas de este tamaño, separadas entre ellas porque luego la masa se extiende un poco. Chafa un poco si es necesario las masas para que no sean muy gorditas y tengan forma de galleta. Una vez repartida la masa entre las bandejas de horno, a un poco de distancia todas ellas, y chafaditas con forma de galletas, llévalas al horno durante 10-12 minutos. Cada horno es un mundo así que a partir de los 9 minutos debes estar alerta de cuando sacarlas. En mi horno, el punto exacto son 11 minutos: quedan tiernas y jugosas por dentro y crujientes por fuera. Debes tener en cuenta que una vez las saques del horno, hay que dejarlas enfriar y es entonces cuando se acaban de endurecer. Con lo que sácalas cuando veas que ya están un poco doradas (un poco menos de lo que te gustaría) y se acabarán de “crujir” a tempertaura ambiente.

Déjalas reposar durante unos 20 minutos, y listas para consumir 🙂

Las puedes guardar (¡si es que no se han devorado antes!) en un recipiente hermético o bien tapadas con film de cocina durante 3 días a temperatura ambiente.

¡Que las disfrutéis!

¡yummy!
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